Gabriel García Márquez No sólo los artistas visuales cayeron en el temible mundo de la publicidad, también hay escritores que ofrecieron sus letras a la misión de la persuasión, entre ellos el premio Nobel colombino que logró frases icónicas de la cultura popular como «Yo sin kleenex no puedo vivir» y «a Duvalin no lo cambio por nada, Duvalin».
